El infierno de Sigifredo y del Cali

DESDE MI TRINCHERA

POR. ADOLFO LEON OLIVEROS TASCON

EL INFIERNO DE SIGIFREDO Y DE LOS HINCHAS DEL CALI

En este largo fin de semana he pensado mucho sobre dos temas que me tocan fuertemente, como es caso de Sigifredo López y la situación de mi querido equipo del alma, el Deportivo Cali.

Para Sigifredo, la pesadilla que le ha tocado vivir, parece no tener fin como en la película de Wes Cravens, en el cual Freddie atormenta a su victimas hasta la muerte. La Fiscalia, a mi modo de ver, en la captura del ex diputado, exageró el procedimiento, dando la impresión de que estaba frente al caso de un fugitivo, como los jefes de las bandas criminales, cuando se trataba de llevar a indagatoria a una persona vinculada con el Gobierno Municipal de Cali y quien hacia trámites para postularse en las elecciones atípicas para Gobernador. La Fiscalía no necesitaba hacer un show mediático para conducir a Sigifredo a sus dependencias, y más cuando se trata de una persona que fue sometido a un largo cautiverio en la selva, sufriendo los vejámenes del secuestro. No se discute la facultad del ente acusador para investigar a todas las personas, sin importar su rango, nivel o reconocimiento social, lo que si me parece grave, es la forma como se procede, que entre otras cosas, de resultar las pruebas meras conjeturas, va a dar lugar a una cuantiosa demanda por daños y perjuicios.

Es difícil creer que alguien se aparte voluntariamente de su familia (mujer, hijos, madre, hermanos, etc), por muchos años, resignado a dormir encima de la yerba, a comer en tarros de jabón de loza, perdiendo su dentadura, pueda participar en su propia desgracia. El hecho de salir vivo de la humillación a que fue sometido no es un elemento que permita generar duda alguna sobre su situación de víctima, y en este sentido el Fiscal encargado del caso debe actuar pensando en el ser humano que tiene al frente, y a quien nunca debió someter al escarnio público, apenas empezando la investigación. Como Santiaguino espero que Sigifredo logre demostrar su total inocencia, tal como creemos va a ser.

En cuanto al punto dos, es triste que nuestro equipo el Verde de Cali, se encuentre chilingueando, a la espera de dos o más resultados para ingresar al grupo de los ocho. Lo cierto es que en la era Comesaña, ha existido una “tacañería” ofensiva que ha dado lugar a que la agonía que se viene padeciendo hace varios años, no termine. Los partidos que teníamos que ganar (Envigado, Pasto, etc.) y contra el Huila, terminaron con empates a un gol, que demuestran que la era Comesaña empezó con mucho optimismo, pero quedo en nada. Considero que las contrataciones que se realizaron (Mondragón, Domínguez), sumado al tema de Fernández y de Biscaysacu, son ingredientes del fracaso. Se habla de Vladimir Marín, de Teófilo Gutiérrez, ambos retirados por indisciplina de sus anteriores equipos, para reforzar el club verdiblanco en el segundo semestre.

Es hora de que alguien explique y responda por estas contrataciones, que parecen ser, resultado de acorazonadas de uno de los directivos, que de un juicioso análisis objetivo.

Dios quiera le ganemos a la Equidad y se nos den los otros resultados.

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