Reforma a la Justicia: UNA FARSA

DESDE MI TRINCHERA

POR: ADOLFO LEON OLIVEROS TASCON

REFORMA A LA JUSTICIA: UNA FARSA

El Colombiano de “a pie”, cuando oye hablar de reformar la justicia, piensa que se van a introducir cambios en el sistema judicial que permitan descongestionar los despachos de los jueces y se pueda lograr una pronta y eficaz resolución de los conflictos o pleitos, sin embargo en el proyecto de reforma constitucional que cursa en el Congreso nada de esto se va a dar, por el contrario lo que los ciudadanos van a encontrar es una modificación a las normas constitucionales que tienen que ver con los mismos congresistas (Senadores y Representantes), y que pretender lograr impunidad para sus conductas delictivas o violadoras del Estatuto Disciplinario.

Lo primero que intentan hacer los “padres de la patria” es buscar una segunda instancia en los juicios penales que se sigan en su contra, ante un nuevo tribunal, elegido por ellos mismos. En este punto debemos reflexionar: Que gana el ciudadano con esa medida?. Estaremos en presencia de un conflicto de intereses?. Dice la Constitución que los parlamentarios no pueden legislar en su propio beneficio.

La segunda gran propuesta de los Senadores es que se dosifiquen las causales de perdida de investidura, con una reglamentación realizada por ellos mismos. En este caso es claro que los “padres de la patria”, vuelven y caen en lo mismo, solo buscan defender sus “sagrados” intereses.

La tercera “propuesta” de los ilustres congresistas es que no puedan ser objeto de detención preventiva sino solamente cuando exista resolución de acusación ejecutoriada, lo cual les genera un privilegio desproporcionado frente al común de las personas. Esta figura recuerda la frase de Uribe cuando la Corte Suprema de justicia inicio los juicios penales por la Parapolítica contra los congresistas “vayan votando mientras les llega la orden de captura”. Con esta reforma lo que buscan los políticos en el congreso es acabar con la llamada “SILLA VACIA”, que se estableció para evitar que criminales sigan legislando directamente o por interpuesta persona.

Lo último del menú de los congresistas es su deseo de acabar con la Sala Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura, para entregarle el manejo directo de los recursos al Ministro de Justicia, manteniendo la Sala Disciplinaria que se ha caracterizado por el carrusel de las pensiones, fallos políticos (tutelas contra sentencias de la Corte Suprema de Justicia) y nombramiento de personas sin requisitos para favorecer a los amigos personales. Falta saber cuántos de estos nombramientos han sido para favorecer a los amigos de los congresistas.

Es triste para los Colombianos que los Congresistas, elegidos por el voto popular, legislen solamente mirando sus propios intereses en contravía de los intereses de la comunidad, situación que se refleja en materia pensional (los congresistas se pensionan con el sueldo del último mes, con todas las gabelas, el resto de ciudadanos con el promedio de los últimos diez años), ahora pretenden blindarse de los procesos penales, disciplinarios y fiscales. Que justifica los privilegios de estos señores?. Será que al Presidente del Congreso no le alcanza el sueldo para tanquear los vehículos en que se transporta él y su familia?

Pienso que la ciudadanía ya debería de estar pensando en aplicar mecanismos de participación establecidos en la Constitución para eliminar estos “HORRORES” que los padres de la patria seguramente van a introducir en la Carta Fundamental, y esto es, por medio de un referéndum derogatorio.

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