Salvese quien pueda

DESDE MI TRINCHERA

POR: ADOLFO LEON OLIVEROS TASCON

SALVESE QUIEN PUEDA

A raíz de los inviernos bestiales que azotan a nuestro País y especialmente al Valle del cauca encontramos que ante la pasividad de los órganos estatales responsables de prevenir desastres (CVC, Municipios, Nación), los particulares por cuenta propia han iniciado obras civiles tendientes a evitar las inundaciones provocadas por el Rio Cauca, como son la construcción de nuevos jarillones y el aumento de altura de los existentes.

El problema es que dichas obras que se realizan especialmente en la zona central (Vijes, Yotoco, Medicanoa, Rio Frio, entre otros), lo que hacen es canalizar el agua hasta donde existan los muros, pero de allí en adelante (Bolívar, Roldanillo, La Victoria, La Unión, La Virginia, etc),donde los propietarios de fincas ubicadas en las riveras del Rio Cauca, no tienen con que construir jarillones, quedan a merced de que el rio “represado” en la parte alta, se derrame con violencia y destruya no solamente los cultivos, sino también, las localidades cercanas (Callejones, Guare, Media Luna,etc), e incluyendo las mismas cabeceras urbanas de los municipios citados.

Para que los lectores entiendan el daño contingente que se aproxima basta con recordar que la existencia de los humedales se justifica no solamente por el valor de conservación del Ecosistema, sino porque en temporadas invernales servían para controlar las salidas de los ríos, desafortunadamente el afán de explotación de las tierras redujo la cantidad de los humedales de 15.286 hectáreas que habían en 1950 a 1879 hectáreas  en la actualidad. Esto significa que el rio tiene menos espacio de expansión en épocas de lluvias. Los humedales del rio cauca eran entre otros Platanares e Higuerón de Yumbo, La Bolsa y San Antonio de Bugalagrande, Cocal en Yotoco, Conchal de San Pedro, Sonso en Buga.

Ahora bien, la estructura que construyen los particulares (Ingenios azucareros) para evitar la salida del Rio Cauca en sus predios tiene el efecto de una represa, pues es obvio que al arreciar el invierno la altura del rio sube en las zonas protegidas y al encontrar los “boquetes” en la parte baja, saldrá con la furia y la capacidad aumentada de destrucción.

Me formulo la siguiente pregunta: En el tema de los daños causados por inundaciones que debe prevalecer?: La vida y bienes de los habitantes de los municipios, corregimientos o caseríos o los cultivos y negocios de los particulares? La respuesta la tiene el Ministerio del Medio Ambiente y la CVC, quienes deben estudiar el alcance de las licencias ambientales con relación a los terceros afectados. A mi parecer no es posible aceptar en un Estado Social de Derecho que se ponga en riesgo a miles de personas por proteger cultivos, por importantes que sean y por mucho que generen “riqueza”. Es hora de que las autoridades vigilen la construcción de los jarillones nuevos para que no se repita la vieja historia de que las gallinas de arriba se poposean en las de abajo.

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