pataletas de uribe

DESDE MI TRINCHERA

POR: ADOLFO LEON OLIVEROS TASCON

PATALETAS DE URIBE

Uno de los hechos lamentables que se presentaron antes del inicio de la “Cumbre de las Américas”, son los mensajes por Twitter enviados por el Ex Presidente Álvaro Uribe relacionados con el costo del evento, al que califico de derrochador y otros atacando la política del Gobierno del Presidente Santos en materia de seguridad y la política de restitución de tierras a los desplazados. Un lector desprevenido podría pensar que al Ex Presidente le dieron las típicas pataletas que le dan a los niños cuando no les compran o les dan lo que quieren, en lo cual podrían tener algo de razón, pues también pudimos escuchar y ver al Presidente Santos afirmar que las rabias de Uribe se debían a que no le nombró a las personas que le recomendó en los Ministerios, pero en mi concepto las desavenencias son más de fondo, veamos porque:

1.- Si bien es cierto en la Cumbre de las Américas el Estado Colombiano (dinero de los contribuyentes), invirtió una gruesa suma de dinero (algunos hablan de 96 millones de dólares, la Canciller dice que pueden ser 32 millones dólares), dada la magnitud del evento, la presencia de treinta jefes de Estado, empresarios, organizaciones sociales y comitivas, en principio podrían justificarse tales gastos, aunque según la revista semana se compraron guayaberas a quinientos mil pesos, cuando en el mercado se consiguen a cien mil (fueron mil quinientas guayaberas), lo que significaría un sobre costo exagerado que es tema de la Contraloría General de la Republica. También es cierto que si se tratase de despilfarros en los términos del Ex Presidente, es claro que el interés de “austeridad” pregonado por Uribe no coincide con sus posturas frente a los desmanes de sus colaboradores: no se le ha escuchado condena a la conducta de Andrés Felipe Arias frente al desfalco de Agro Ingreso Seguro, donde se entregaron dolosamente a empresarios y latifundistas, recursos destinados para los pobres que ascienden a más de quinientos mil millones de pesos (250 millones de dólares),  tampoco ha dicho nada sobre el desfalco a Salucoop, Fondelibertad, la DIAN, etc.

2.- Con relación a la política de restitución de tierras aprobada por el Congreso de la República mediante la Ley 1448 de 2011, conocida también como ley de víctimas, el ex mandatario  se ha mostrado ante la opinión pública como el enemigo número uno, sin que se conozcan claramente cuáles son sus argumentos, dejando la sensación de su compromiso con los despojadores de las tierras y al mismo tiempo victimarios. En un Estado Social de Derecho no cabe la idea de “legalizar” el delito y muchos menos cuando estos son de lesa humanidad. Lo que ha ocurrido en los últimos veinte años con los campesinos de Colombia es el despojo por intimidación de las parcelas y fincas, que hoy están en manos de pseudo empresarios, algunas dedicadas al cultivo de palma y otras en actividades mineras y ganaderas. Quien compró terrenos de indefensos campesinos presionados por masacres no podrá alegar nunca buena fe y eso parece ser el meollo del asunto.

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